DIA 2:

En mi primer día de entrenamiento pasé una noche de perros.

No sentía dolor en las piernas, sólo un poco de cansancio, más bien era como… un estado de ansiedad, unas ganas de levantarme y seguir haciendo cosas.

Pensé que se debía al mismo cansancio, como esa veces que estás tan, pero tan cansada que no puede coger el sueño.

Sorprendentemente me levanté bien, como si hubiese dormido toda la noche del tirón, y aunque con las piernas cansadas, nada que no se pudiese soportar.

 

Nuestro plan de entrenamiento aconseja hacer ejercicio, dia sí , dia no, pero G. se empeña en que esta noche saldrá a correr , de seguido.

Y yo le digo que si él sale, yo también.

Realmente tengo miedo de quedarme sola en el empeño, que me dé el bajón y lo deje

 

Empezamos el entrenamiento y  noto que mi respiración es menos agobiada que la de ayer.

Ayer no podía perder la concentración al respirar

Esta vez ha sido algo mejor, y llegamos a nuestro objetivo mucho mejor, bueno , en palabras de G. ” llego tan fresco”.

Yo no llego tan fresca, pero ya no parezco un toro pidiendo que lo apuntillen.

 

Además hemos añadido una serie más, andamos 4 minutos más y corrimos otro

 

Ya adelanto que esa noche la pasé también en blanco, no hay forma de coger el sueño, es preocupante ya que yo duermo como un lirón.

Voy a dejarme el café de la tarde, necesito dormir.

 

 

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